banner ad

Beneficios de los sistemas de formación en la vid

Publicado el 2 de octubre, 2012 por  
Archivado en la categoría: Agro

Juan Carlos Brignaderlo, consultor en viticultura

Juan Carlos Brignardello Barreda, director gerente de “Vitícola” y consultor en viticultura.

Mediante estas operaciones el viticultor actúa directamente sobre el equilibrio vegetativo de la planta, es decir sobre el vigor, la producción y la calidad de la misma

Los sistemas de formación son las formas permanentes que se le dan a la vid, independientemente de la estructura de postes y alambres que sirven de sostén a las plantaciones de uva (y que se le denomina sistema de conducción), señaló el director gerente de “Vitícola” y consultor en viticultura, Juan Carlos Brignardello Barreda.

“Mediante estas operaciones el viticultor actúa directamente sobre el equilibrio vegetativo de la planta, es decir sobre el vigor, la producción y la calidad de la misma”, explicó Juan Carlos Brignardello, durante el desarrollo del Seminario de Especialización en Procesos Agrícolas (SEPA) Uvas de Mesa.

Al respecto señaló que los objetivos del sistema de formación son muy diversos, entre ellos destacan: facilitar la poda; lograr una separación entre las ramas que producen fruta en plena campaña y las que producirán al año siguiente; tener una acertada distribución de la canopia, que permitir el ingreso adecuado de luz solar.

Además de lograr una mejor separación y distribución de la fruta (lo que evitará que se dañe); mayor eficiencia de los pesticidas; disminuir las infecciones fungosas reduciendo la densidad de la canopia y mejorando la circulación del aire (microclima ideal) y reducir el empleo de mano de obra.

En ese sentido, el director gerente de la firma Vitícola, manifestó que la formación de la uva está directamente ligada a la forma de poda, sea esta corta o larga, indicando que si es corta, permite regular en forma precisa la cantidad de brotes y por consiguiente de yemas que se le deja al viñedo, por lo que facilita un control exacto.

“Una poda en corto (con pitones) induce que la brotación, floración, pinta y maduración de la uva sean más uniformes, en cambio una poda en largo (con cargadores) se induce a una mayor dominancia apical, aquí el cargador tiene las funciones de proporcionar la fruta para la campaña siguiente”, finalizó Brignardelo Barreda.

Por: José Carlos León Carrasco / Agraria.pe

Comentarios

Deje Aquí su Consulta o Comentario

Si deseas una respuesta rápida déjanos tus datos y teléfonos, éstos no serán publicados.




*